Antes de que la catástrofe golpeara el mundo de Lineage 2, el universo vivía en armonía. Los reinos elementales eran gobernados por los dioses, mientras que el mundo material estaba dominado por los Gigantes, fieles servidores de sus creadores divinos. Con los dinosaurios confinados en una isla remota, parecía que nada podía amenazar la paz y la prosperidad del mundo.
Sin embargo, esta era de estabilidad llegaría a su fin a causa de una serie de acontecimientos que transformarían el mundo para siempre.
Shilen: De Diosa Amada a Desterrada
Entre todos los dioses, Shilen era una de las más admiradas. Como diosa del agua, era venerada por los Gigantes, el pueblo Elroki y numerosas razas inteligentes. Su valentía y compasión la convirtieron en una de las deidades más queridas del mundo.
Mientras tanto, Gran Kain, el dios del caos, se encontraba frustrado por sus propios fracasos. A pesar de múltiples intentos de crear vida, sus experimentos solo habían dado origen a seres imperfectos y formas sin espíritu que más tarde serían conocidas como demonios. Decidido a demostrar su poder, se obsesionó con la idea de crear una raza perfecta.
La popularidad y belleza de Shilen terminaron llamando la atención de su propio padre. Según la historia oficial de Lineage 2, Gran Kain sedujo deliberadamente a Shilen creyendo que sus descendientes se convertirían en la raza más magnífica jamás creada.
Cuando Einhasad descubrió la relación y el embarazo de Shilen, reaccionó con furia. Privó a su hija del dominio sobre el elemento agua y la expulsó del reino divino. Abandonada por ambos padres, Shilen quedó sola frente a su desgracia.
El Nacimiento de los Monstruos y los Dragones
Llena de dolor y desesperación, Shilen huyó hacia las tierras orientales, donde dio a luz en las profundidades de un oscuro bosque. Durante el parto maldijo a Einhasad y a Gran Kain una y otra vez.
Aquellas maldiciones marcaron el destino de sus hijos. En lugar de convertirse en una nueva raza divina, nacieron como monstruos.
Entre ellos se encontraban seis dragones extraordinariamente poderosos:
Antharas, el Dragón de la Tierra
Valakas, el Dragón de Fuego
Lindvior, el Dragón del Viento
Fafurion, el Dragón del Agua
Aurakiria, el Dragón de la Luz
Skelt, el Dragón de la Oscuridad
Al portar la sangre de Gran Kain, estos dragones poseían un poder comparable al de los propios dioses.
La Guerra de los Dioses
Consumida por la ira y el deseo de venganza, Shilen reunió a sus hijos y creó un ejército de monstruos para enfrentarse a los dioses.
Los seis dragones lideraron esta fuerza, cada uno destinado a combatir contra una deidad de elemento opuesto. Aunque Aurakiria intentó convencer a su madre de abandonar el conflicto, Shilen no estaba dispuesta a perdonar.
Así comenzó una de las guerras más devastadoras de la historia.
Los dragones irrumpieron en el palacio celestial y demostraron un poder capaz de hacer temblar incluso a los dioses. Durante años, el cielo fue escenario de batallas colosales entre dioses, ángeles, dragones y monstruos. Tormentas, relámpagos y truenos acompañaban constantemente el conflicto.
A pesar de su inmenso poder, los dragones comenzaron a sucumbir. Los dioses, liderados por Einhasad y Gran Kain, demostraron ser superiores.
Skelt fue atravesado por la lanza de Einhasad. Valakas sufrió heridas devastadoras. Otros dragones fueron derrotados o desaparecieron para recuperarse de sus heridas.
Finalmente, los supervivientes escaparon al mundo material junto con los monstruos restantes.
La Creación de la Muerte
Tras perder a sus hijos y fracasar en su rebelión, Shilen descendió a las profundidades del Purgatorio.
Allí encontró a los demonios, seres creados y abandonados por Gran Kain. Encerrados durante siglos, habían desarrollado un profundo resentimiento hacia su creador.
Movido por la compasión, Gran Kain tomó una decisión que cambiaría el mundo para siempre: en lugar de desaparecer al morir, todas las criaturas pasarían a manos de Shilen.
Así nació el concepto de la muerte.
Hasta entonces, los seres vivos simplemente dejaban de existir. A partir de ese momento, sus almas continuarían su viaje bajo el dominio de Shilen.
El Pacto con los Reyes Demonio
En el Purgatorio, Shilen estableció un acuerdo con cuatro poderosos Reyes Demonio:
Malruk
Triol
Bremnon
Halisha
A cambio de permitir que los demonios manipularan a los muertos, Shilen transformó las regiones más profundas del Purgatorio en el Reino de los Muertos.
Utilizando la legendaria Espada de Aigis, cortó la realidad y creó un nuevo mundo donde habitarían las almas de los fallecidos. Este lugar se convirtió en el Mundo del Derrocamiento, una dimensión oscura llena de sufrimiento y desesperación.
Gracias a este pacto, los Reyes Demonio obtuvieron el control sobre poderosos ejércitos de muertos vivientes y Señores de la Muerte capaces de actuar en el mundo material.
El Nacimiento de los Muertos Vivientes
La creación de la muerte dio origen a nuevas formas de existencia.
Fantasmas
Seres espirituales sin cuerpo físico, invocados mediante magia oscura utilizando restos de los muertos.
Esqueletos
Criaturas reanimadas por el resentimiento, las maldiciones o pactos demoníacos. La mayoría carece de voluntad propia y actúa como simples marionetas.
Zombis
Cadáveres resucitados por el odio, el sufrimiento o asuntos inconclusos de su vida anterior.
Vampiros
Los muertos vivientes más inteligentes. Conservan sus recuerdos, personalidad y apariencia, diferenciándose únicamente por su piel grisácea y sus rasgos sobrenaturales.
Estos seres se convirtieron en herramientas tanto de los demonios como de los seguidores de Shilen.
Shilen, Diosa de la Muerte
Con el paso de los siglos, el reino de Shilen se llenó de innumerables almas y su poder creció constantemente.
Aunque algunas versiones posteriores la presentan como una entidad completamente malvada, las primeras historias muestran a una figura mucho más compleja y trágica. Shilen fue una diosa bondadosa cuya caída fue provocada por la traición, el exilio, la manipulación y la pérdida.
Lamentaba la destrucción causada por sus propios hijos, pero nunca logró liberarse del dolor y el resentimiento que marcaron su destino.
La Puerta Prohibida
Muchos siglos después, el emperador Shunaiman, con la ayuda de Einhasad, logró sellar a Shilen detrás de la legendaria Puerta Prohibida.
Según la leyenda, este lugar marca la región donde Shilen dio a luz a los monstruos y posteriormente descendió al Purgatorio. Con el tiempo, se convirtió en uno de los lugares más importantes de la mitología de Lineage 2.
El sello impidió que Shilen y sus ejércitos regresaran directamente al mundo material, aunque su influencia continuó extendiéndose a través de la historia.
El Legado de la Catástrofe
El exilio de Shilen y la Guerra de los Dioses cambiaron el mundo para siempre.
La amada diosa del agua se convirtió en la Diosa de la Muerte. Los dragones se dispersaron por el mundo. Los demonios obtuvieron influencia sobre las almas de los mortales. Los muertos vivientes aparecieron por primera vez. Y la muerte pasó a formar parte del ciclo de la existencia.
Lo que comenzó como una tragedia personal terminó convirtiéndose en una catástrofe que redefinió la historia de todas las civilizaciones y sentó las bases para muchos de los conflictos que marcarían el futuro de Lineage 2.