Tras la muerte del emperador Hum, el imperio quedó en manos de dos herederos. La nobleza, ansiosa por expandir su poder y continuar las conquistas, apoyó al príncipe Frintezza como gobernante único del Imperio de Elmoreden.
Al mismo tiempo, las enseñanzas de Sali ganaban cada vez más seguidores entre el pueblo. Considerando su creciente influencia como una amenaza para la estabilidad del imperio, Frintezza ordenó a la guardia real capturar a Sali y a todos sus discípulos.
El Juicio de Sali
El juicio contra Sali se prolongó durante una semana. Fue acusada de traición, blasfemia y de difundir herejías antes de ser finalmente condenada a muerte.
Su ejecución marcó un antes y un después en la historia del imperio. El pueblo perdió la confianza en el emperador y Elmoreden entró en un período de decadencia irreversible, caracterizado por revueltas, conflictos internos y una creciente inestabilidad política.
El Pacto con el Demonio Hallisha
Mientras la guerra civil amenazaba su reinado, Frintezza recibió la visita de Hallisha, uno de los Cuatro Reyes Demonio. Presentándose como un mensajero de los dioses, Hallisha le ofreció un trato irresistible: un poder inmenso a cambio de su alma.
Desesperado por conservar el trono, Frintezza aceptó el pacto.
Sin embargo, ni siquiera ese poder fue suficiente para recuperar el control del imperio. Acorralado por sus enemigos, huyó junto a sus seguidores más fieles hacia la Tumba Imperial, con la esperanza de proteger tanto su vida como sus incalculables tesoros.
Los Cuatro Grandes Mausoleos
En las profundidades de la Tumba Imperial se encontraban cuatro antiguos mausoleos donde, durante siglos, fueron enterrados los emperadores y los personajes más importantes del reino.
Frintezza ordenó al mago Wigoth sellar sus tesoros en cofres protegidos por poderosos hechizos. Temeroso de perderlos, decidió que solo guardianes sobrenaturales podrían defenderlos eternamente.
Para lograrlo, entregó a sus propias valquirias de la guardia real al demonio Hallisha. Este las transformó en guardianas demoníacas, condenándolas a proteger para siempre los tesoros ocultos en los cuatro mausoleos. Todo indica que esta transformación estuvo relacionada con los misteriosos Cuatro Cálices.
Scarlett van Halisha
La influencia de Hallisha sobre Frintezza siguió creciendo. Deseando aumentar aún más su poder, el demonio exigió un nuevo sacrificio.
Frintezza entregó a la persona más cercana a él: Scarlett, su amiga de la infancia.
Tras apoderarse de su cuerpo y de su alma, Hallisha la transformó en la temible Scarlett van Halisha, una de las figuras más conocidas y aterradoras de la Tumba Imperial.
Solo entonces Frintezza comprendió el verdadero precio de su pacto, pero ya era demasiado tarde. Poco después fue víctima de una misteriosa enfermedad.
El Espíritu Sin Nombre
No toda el alma de Frintezza cayó bajo el control de Hallisha.
La parte más pura de su espíritu logró separarse de su cuerpo corrompido y dio origen al Espíritu Sin Nombre. Consumido por el arrepentimiento, buscó reparar el daño causado por la ambición del emperador.
El espíritu se ocultó detrás de un muro secreto en lo más profundo de la tumba y protegió el lugar con una poderosa barrera mágica. Solo quienes conocieran la contraseña podrían atravesarla: las palabras de una canción de cuna que su niñera, Devorin, le cantaba cuando era niño.
La Corrupción de la Tumba Imperial
Después de apoderarse por completo de las almas de Frintezza y Scarlett, Hallisha buscó dominar todo Elmoreden.
El demonio resucitó como no muertos a los emperadores y nobles enterrados en la tumba, mientras sus criaturas demoníacas invadían toda la región. El antiguo lugar de descanso de los gobernantes del imperio se convirtió en un reino de oscuridad.
El Espíritu Sin Nombre y el fantasma de Wigoth intentaron encontrar la forma de restaurar la tumba y expulsar para siempre a Hallisha.
El Misterio de los Cuatro Cálices
Para debilitar el poder del Rey Demonio, los aventureros deben recuperar los Cuatro Cálices que permanecen en manos de las sombras de Hallisha.
Aunque el juego nunca explica claramente su función, el lore sugiere que estos cálices podrían servir para liberar las almas de las valquirias corrompidas o debilitar el alter ego oscuro de Frintezza y el dominio de Hallisha sobre la Tumba Imperial.
Incapaces de derrotar por sí solos a las fuerzas demoníacas, el Espíritu Sin Nombre y Wigoth depositaron sus esperanzas en los aventureros.
El Símbolo de un Imperio Caído
Con el paso del tiempo, el miedo a los demonios y a los no muertos se volvió tan grande que incluso los saqueadores de tumbas dejaron de acercarse a la Tumba Imperial.
Lo que alguna vez fue el lugar de descanso eterno de los grandes emperadores de Elmoreden terminó convirtiéndose en el símbolo de la caída de un imperio, destruido por la ambición, la traición y el deseo de obtener un poder prohibido.
La historia de Frintezza sigue siendo uno de los capítulos más trágicos del universo de Lineage 2, demostrando que la búsqueda del poder absoluto puede llevar a la destrucción no solo de un gobernante, sino también de toda una civilización.