La historia de Evil Lair comienza mucho antes de que los aventureros exploraran sus ruinas. Detrás de sus monstruos y tierras malditas se esconde el relato de una guerra civil entre los orcos, una ciudad olvidada y un antiguo espíritu cuya influencia continúa extendiéndose por el continente.
El nacimiento de los Orcos Orgullosos
Después de que los orcos fueran derrotados en la gran guerra contra la alianza de elfos y humanos, se vieron obligados a aceptar un humillante tratado de paz y retirarse a la Meseta de la Inmortalidad.
Sin embargo, no todos aceptaron esta decisión.
Un grupo de guerreros consideró que la rendición era una deshonra imperdonable y rechazó el tratado. Se autodenominaron Superbia, o los Orcos Orgullosos, para diferenciarse de los orcos nobles que aceptaron la paz.
Tras declarar la guerra a su propio pueblo, fueron considerados traidores y expulsados del reino orco.
Entre los exiliados se encontraba la poderosa tribu Ragna, considerada la más fuerte de las siete tribus nobles, junto con las tribus menores Batur, Morek, Turka, Tamlin, Timora y Umbar.
La caída de la antigua ciudad orca
Desobedeciendo las órdenes de los demás jefes, los Orcos Orgullosos permanecieron en su ciudad para enfrentarse al inmenso ejército élfico.
La batalla terminó en una derrota devastadora.
Los elfos destruyeron la ciudad hasta sus cimientos e intentaron exterminar a todos sus habitantes. Solo unos pocos lograron escapar gracias a la ayuda de los enanos del Gremio de la Balanza de Plata, quienes les dieron refugio y los acogieron bajo su protección.
Aunque el nombre y la ubicación exacta de aquella ciudad nunca fueron revelados oficialmente, existen numerosas pistas que indican que sus ruinas siguen presentes en el mundo de Lineage II.
Todo apunta a que se trata de Evil Lair, descrito como las ruinas de una antigua ciudad orca donde se refugiaron los exiliados de la tribu Ragna.
Las Criptas de la Deshonra
Al haber sido declarados traidores, los orcos exiliados no podían ser enterrados junto a sus antepasados en la Meseta de la Inmortalidad.
Por ello construyeron una enorme tumba para descansar allí tras su muerte.
Con el tiempo, los orcos nobles comenzaron a llamar a ese lugar las Criptas de la Deshonra.
Privados del honor de reposar en la tierra de sus ancestros, muchos de los guerreros caídos regresaron como no muertos. Los saqueadores de tumbas agravaron aún más la situación al perturbar su descanso y despertar a más espíritus errantes.
Faranga y el culto a Kasha
Con el paso de los siglos, las ruinas de la antigua ciudad se convirtieron en el refugio de los pocos descendientes supervivientes de la tribu Ragna.
Fue allí donde llegó el chamán orco Faranga, exiliado por haber establecido contacto con Kasha, el antiguo espíritu de la muerte y la descomposición.
Renunciando a las enseñanzas de Pa'agrio, Faranga levantó un nuevo santuario dedicado a Kasha sobre las ruinas del antiguo templo.
Con el apoyo de la tribu Ragna comenzó a preparar un ataque contra la aldea de los orcos.
Utilizando el poder oscuro de Kasha, Faranga invocó monstruos y fortaleció a los espíritus que vagaban por las Criptas de la Deshonra.
Desde entonces, aquellas ruinas pasaron a conocerse como Evil Lair.
La expansión de la historia en MasterWork
En el proyecto MasterWork, la historia de Evil Lair se amplía con nuevos elementos narrativos y mecánicas de juego.
Tras obtener el poder de Kasha, Faranga utilizó el Amuleto de Kasha, un antiguo artefacto que le permitía controlar a los monstruos. Sin embargo, quienes desconocen el verdadero poder del amuleto corren el riesgo de liberar fuerzas devastadoras.
La oscura energía del artefacto hace que los Demonios Vanul entren en un estado de furia, aumentando considerablemente su fuerza y agresividad.
Al ser derrotados, estos demonios dejan tras de sí espíritus vengativos que atacan a cualquier aventurero cercano.
En raras ocasiones, en lugar de esos espíritus aparece el Sirviente Fiel de Kasha, una criatura de inmenso poder cuya llegada anuncia un combate extremadamente difícil.
Quienes logren derrotarlo recibirán una valiosa recompensa: una poderosa restauración de sus fuerzas que les permitirá continuar su aventura.
Las hogueras malditas
Para proteger aún más su refugio, la tribu Ragna y Faranga maldijeron las hogueras dispersas por todo Evil Lair.
Quienes se atrevan a encenderlas despertarán fuerzas oscuras que afectarán a todas las criaturas cercanas.
Los monstruos aparecerán con mayor frecuencia y serán mucho más poderosos, mientras que los guerreros también recibirán un aumento temporal de sus habilidades, dando lugar a combates aún más intensos.
Una tierra consumida por la oscuridad
Con cada año que pasa, Evil Lair se vuelve un lugar cada vez más peligroso mientras la influencia de Kasha continúa extendiéndose por la región.
La ciudad en ruinas, las Criptas de la Deshonra y los antiguos artefactos son el legado de la trágica rebelión de los Orcos Orgullosos. Lo que comenzó como una lucha por el honor terminó convirtiéndose en uno de los lugares más oscuros y peligrosos de Lineage II, donde el espíritu de Kasha sigue preparando el mundo para una nueva gran guerra.