En este artículo exploraremos el origen de los Elfos Oscuros, las guerras que dieron forma a su raza y los acontecimientos que experimentan los jugadores al comenzar su aventura en el Templo de Shilen.
Los orígenes de los Elfos Oscuros
Mucho antes de ser conocidos como Elfos Oscuros, eran llamados Elfos Pardos y convivían con las demás tribus élficas dentro del gran Reino Élfico.
Tras la derrota de los elfos en su guerra contra la humanidad, surgieron profundas diferencias entre ellos. Mientras la mayoría aceptó la paz, los Elfos Pardos creían que la guerra debía continuar hasta recuperar el dominio del continente.
Siglos después, quedaron fascinados por la magia prohibida utilizada por Beleth, inspirada en el poder de Gran Kain. Convencidos de que la magia oscura era la clave para restaurar la grandeza de su raza, comenzaron a buscar nuevas fuentes de poder.
Fue entonces cuando un mago humano llamado Disparion apareció y les ofreció enseñarles magia prohibida a cambio del secreto de la longevidad de los elfos.
La Escuela de Magia Oscura
Para estudiar estas peligrosas artes, los Elfos Pardos construyeron la Escuela de Magia Oscura, oculta bajo tierra.
Aunque permanecía escondida del resto del mundo, el edificio conservaba la majestuosidad característica de la arquitectura élfica y se convirtió en el centro de investigación de la magia prohibida.
La energía liberada por sus experimentos contaminó el entorno. Las rocas situadas al sureste de la escuela se ennegrecieron debido a los miasmas tóxicos, dando origen al lugar conocido como Colina de la Roca Negra.
Los Elfos Pardos abandonaron el culto a Eva y Einhasad para rendir devoción a Gran Kain y Shilen, construyendo numerosos altares rituales, incluido un enorme altar para sacrificios.
Gracias a sus pactos con demonios y al dominio de la magia oscura, se convirtieron en una amenaza para el resto del Reino Élfico.
La guerra civil entre los elfos
Las tensiones terminaron provocando una guerra abierta entre los Elfos Pardos y las demás tribus élficas.
Buscando imponerse sobre todos, los Elfos Pardos utilizaron el Hechizo de Disparion contra los Elfos del Bosque. El resultado fue mucho más devastador de lo esperado: el hechizo exterminó por completo a la tribu, incluidos ancianos y niños.
Incluso los propios Elfos Pardos quedaron horrorizados por la destrucción que habían causado.
El lugar donde ocurrió la tragedia se transformó en un inmenso pantano maldito donde los Elfos del Bosque caídos resucitaron como muertos vivientes.
Antes de morir, los ancianos supervivientes lanzaron una terrible maldición sobre los responsables.
La maldición que dio origen a los Elfos Oscuros
La maldición transformó tanto la tierra como a quienes la habían provocado.
El hermoso bosque occidental se marchitó y pasó a conocerse como el Bosque Oscuro.
Los Elfos Pardos sufrieron un castigo aún más severo: sus ojos se volvieron extremadamente sensibles a la luz del sol y su piel comenzó a quemarse bajo sus rayos.
Obligados a abandonar la superficie, buscaron refugio en enormes cavernas que antiguamente habían servido como minas de los Gigantes bajo las Montañas Nubladas.
Con el paso de las generaciones, su apariencia cambió para siempre. Su piel adquirió un tono gris ceniza, su esperanza de vida disminuyó y comenzaron a ser conocidos como Elfos Oscuros, mientras que el resto de los elfos pasó a llamarse Elfos de la Luz.
La derrota de Mitrael y el gobierno de los Tetrarcas
Durante la guerra, la Torre de Marfil apoyó a los Elfos de la Luz.
Sus magos más poderosos sellaron al líder de los Elfos Oscuros, Mitrael, mediante tres sellos mágicos:
Un sello físico que aprisionaba su cuerpo.
Un sello mental que restringía su mente.
Un sello espiritual que mantenía cautiva su alma.
Tras la derrota de su líder, la fuerza mágica de los Elfos Oscuros disminuyó considerablemente y su moral se desplomó.
Los humanos y los Elfos de la Luz ocuparon el Bosque Oscuro y saquearon el Templo de Shilen.
Sin posibilidad de continuar la guerra, los Elfos Oscuros se retiraron definitivamente a su hogar subterráneo.
En ausencia de Mitrael, el gobierno quedó en manos de cuatro gobernantes conocidos como los Tetrarcas.
El regreso de los Elfos Oscuros
Después de más de seiscientos años de investigaciones, los Elfos Oscuros consiguieron eliminar la maldición que les impedía caminar bajo la luz del día.
Guiados por Tifiel, iniciaron una nueva guerra para recuperar su territorio.
Para compensar su inferioridad numérica, Tifiel creó nuevas criaturas mediante rituales oscuros. Transformó los restos de antiguos Elfos del Bosque en poderosos guerreros y corrompió a una princesa de las Hadas Escarlata para crear las sedientas de sangre Blood Pixies.
La guerra se prolongó durante años sin que ninguno de los dos bandos consiguiera imponerse.
Finalmente, tras sufrir enormes pérdidas, ambas facciones acordaron una tregua y establecieron una zona neutral entre sus territorios. Sin embargo, el odio entre ambos pueblos perduró durante siglos.
La Aldea de los Elfos Oscuros
La aldea inicial de los Elfos Oscuros fue construida sobre un lago subterráneo dentro de una inmensa caverna.
Para facilitar la vida bajo tierra, el Tetrarca Vellior creó mediante magia a los imps, utilizando gremlins como base. Estas criaturas sirvieron como esclavos durante siglos hasta escapar a la superficie durante la guerra.
Al comenzar Lineage 2, muchas de las primeras misiones consisten en recuperar a estos imps y preparar nuevos rituales para someterlos nuevamente.
El Templo de Shilen y el inicio de la aventura
Cuando comienza la historia del juego, los Elfos Oscuros se preparan para celebrar la Misa Oscura, una ceremonia religiosa anual dedicada a Gran Kain y Shilen.
Las primeras misiones giran en torno a estos preparativos:
Reunir objetos rituales para los sacerdotes.
Conocer la tradicional Cacería de Shilen, un antiguo ritual que permitía a los Elfos Oscuros obtener alimento cuando solo podían salir durante la noche.
Equipar a los guardias de la aldea ante una inminente invasión.
Recuperar reliquias sagradas necesarias para las ceremonias religiosas.
Estas misiones introducen al jugador en la cultura, las creencias y las tradiciones de la raza.
La amenaza sobre los Elfos Oscuros
El Tetrarca Kair predice que la aldea sufrirá un ataque en un futuro cercano.
Al mismo tiempo, los Elfos Oscuros se preparan para enfrentar la invasión de los Orcos Balor, quienes se han rebelado tras la llegada del monstruo Shislasys a las Montañas Nubladas.
Muchos sospechan que los Elfos de la Luz están detrás de estos acontecimientos.
Otra señal de mal augurio son las misteriosas Lágrimas de Shilen, un rocío carmesí que aparece sobre las columnas del templo durante los eclipses solares.
Cuando este rocío se vuelve negro, significa que una gran amenaza se aproxima.
Durante las primeras misiones, estas reliquias sagradas son robadas por una banda de orcos y el jugador debe recuperarlas.
Explorando la Escuela de Magia Oscura
Aunque fue abandonada tras la guerra, la Escuela de Magia Oscura sigue desempeñando un papel importante en las primeras misiones.
Allí el jugador deberá:
Derrotar a la súcubo Merkenis, responsable de atormentar al Tetrarca Vellior con terribles pesadillas.
Reunir ingredientes necesarios para debilitar uno de los sellos de Mitrael.
Recuperar las robadas Revelaciones de Kaisha, antiguos escritos que contienen secretos sobre Gran Kain y Shilen.
Estas revelaciones desempeñarán un papel fundamental en la historia general de Lineage 2.
El comienzo del viaje
Tras demostrar su lealtad a Shilen y a su pueblo, el jugador abandona la seguridad de la aldea subterránea para adentrarse en un mundo donde los Elfos Oscuros aún son vistos con desconfianza y temor por las demás razas.
Así comienza una aventura marcada por siglos de guerras, magia prohibida, traiciones y una inquebrantable devoción hacia su diosa caída.